La vivieda es un bien de primera necesidad, y la mayoría de personas que decide comprar un piso lo hace pidiendo una hipoteca a una entidad financiera.
Para una entidad, conceder un prestamo hipotecario es una operación que conlleva un riesgo proporcionalmente inverso a lo que es la capacidad de solvencia de su cliente y al cual muchas veces se le pide pagar un tipo de interés más alto que lo habitual. Por ello, para clientes con condiciones laborales inestables se perfila la solución de un préstamo de alto riesgo.
Muchas entidades financieras españolas estan entrando en operaciones de préstamo de alto riesgo, aunque en algunos casos estas operaciones han llevado a la bancarrota a algunas empresas, como pasó con la estadounidense New Century. |